EL SER
El principio de Parménides es simple: "El ser es, el no-ser no es".
Las características del ser son las siguientes:
El ser no tiene principio porque, ¿de qué podría ser creado? ¿De un no-ser? Pero el no-ser no existe. Por esta misma razón, el ser tampoco puede tener fin, es eterno. Luego el ser es continuo, porque cualquier intervalo sería no-ser. El ser también es inmóvil e inmutable porque, en el caso contrario, tendría que transformarse en no-ser. El ser también es indivisible porque, si existiesen sus partes, éstas por no ser "ser" tendrían que ser "no-ser". Finalmente, el ser es fijo y único: si algo no existe no puede separar una cosa de otra, luego no existe la pluralidad de las cosas, sino un único ser.
Esta teoría de Parménides se basaba en la especulación y en la deducción.
